Por cuestiones de funcional comodidad, puede afirmarse que buena parte del terrorismo/fantástico que se practica en la actualidad se reparte entre dos territorios. Por un lado está el miedo inmobiliario-ciudadano (donde se tiembla, claustrofóbicamente, de puertas para adentro como desde siempre se tembló con casas embrujadas y pisos poseídos o endemoniados); y por otro el escalofrío folk-campesino y de espacios abiertos y muy pero muy exteriores. Lo del debut de Neil McRobert ( doctorado en literatura gótica , anfitrión de reputado ‘podcast’ bautizado como ‘Talking Scared’ y en el que entrevista a las firmas más reputadas del gremio, e inscribiendo su ‘Buen chico’ en el colectivo ‘Northern Weird Project’, donde se agrupan alrededor de una hoguera varios autores para contar escalofríos bajo las estrellas del norte de Inglaterra) se planta claramente en la segunda y rural opción. Y vaya por delante que a quien redacta esta reseña le dan alergia los perros como personajes redentores (siempre pensé que el mejor amigo del hombre debería ser un hombre y que un pequeño pez de acuario es mucho menos demandante y más fácil y económico de mantener), y que ya no confía mucho en los elogios de portada/contraportada de Stephen King (porque pareciera que ya no hay nada ni nadie que no les parezca genial, excepción hecha de la saga ‘ Crepúsculo’ ). Pero aunque ‘Buen chico’ incluya ladridos a granel y venga bendecida por el autor de ‘Cujo’, lo cierto es que funciona y muerde muy bien y —detalle más que atendible— ignora el habitual gigantismo XXXL que suele caracterizar a los especímenes del género para corretear como una perfecta y muy bien medida y muy emotiva ‘nouvelle’ de iniciación. Aquí, un chico (Andy) desaparece. Y alguien (Margie) ve a alguien (el anciano Jim) cavar una fosa en tierra maldita (lo que quiere enterrar no es al pequeño desaparecido sino a Riot, su valiente perro muerto). Y pronto se pone en práctica la teoría aquella del pueblo chico/infierno grande. El pueblo se llama Symester y es apenas un poco frecuentado punto en el mapa pero pronto (en el relato que hace Jim de su vida, marcada desde su infancia por la presencia de una feroz entidad sobrenatural) parece erigirse como centro secreto del universo. Y, claro, no es conveniente adelantar mucho más de lo que ocurre; pero sí precisar el noble linaje con el que, un tanto maliciosamente, juega ‘Buen chico’. Páginas apuntándose —sobre guiños al más perverso Roald Dahl y al nostálgico Ray Bradbury— a lo mejor del terror cósmico con pinceladas de ‘El color que cayó del cielo’ de H. P. Lovecraft , ‘El Rey de Amarillo’ de Robert W. Chambers, ‘El maleficio de las runas’ de M. R. James y ‘El pueblo blanco’ de Arthur Machen, y destellos de ‘It’ y ‘El cuerpo’ del ya mencionado King. Pero dotada de una capacidad para asombrar y emocionar —porque también es una muy sentida ‘love story’— que hacen de McRobert alguien al que, de aquí en más, habrá que seguir la pista de cerca, sacar a pasear de nuevo, y arrojar un palo para que lo busque y, seguro, nos traiga otra cosa, una cosa más que digna de atención, para que entonces nosotros le demos una palmada al lomo de su libro y le agradezcamos los dones y temblores recibidos con un ‘buen chico’.
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Author : (abc)
Publish date : 2026-09-08 12:13:00
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