El escritor holandés Cees Nooteboom solía escapar del ruido europeo en la isla de Mallorca y Menorca, cuando en los años 60 encontró refugio en la Serra de Tramuntana. Iba y venía así de Amsterdam al Mediterráneo hasta que en los últimos años, acompañado de su mujer, la fotógrafa Simone Sassen, se establecieron definitivamente en Menorca cuando la salud del escritor empeoró. El 11 de febrero su editorial holandesa De Bezige Bij daba la triste noticia de su fallecimiento a los 92 años, a orillas de su amado Mediterráneo, dejando detrás de sí una obra inclasificable que abarcaba novelas, poesía,