La memoria de los ferrocarriles de vía estrecha que atravesaban el país se va difuminando con el tiempo. Sólo sobreviven en la memoria de los más viejos y en las páginas de libros descatalogados que yacen olvidados en las estanterías de las bibliotecas. Es el caso del Ferrocarril del Tajuña , que enlazaba la estación del Niño Jesús, cerca del Retiro, con la población alcarreña de Alocén. Un tramo de 139 kilómetros que se construyó con la ambición de llegar hasta Aragón y empalmar con la red nacional. Un sueño frustrado como tantos proyectos que se fueron al traste en