No podemos dejar de asociar los 'Cuatro últimos lieder' de Richard Strauss con la versión que nos hizo Kiri Te Kanawa y la Orquesta Sinfónica de Nueva Zelanda durante la Expo (26/06/1992). La soprano neozelandesa aparecía en escena con un vestido largo, espacioso, disimulando su andar y como movido por el viento. Era una auténtica princesa maorí. Y acababa de grabar las canciones para Decca , dirigida por Solti . De estos pocos conciertos que no podemos olvidar. Se trata de cuatro canciones que de modo delicado, exquisito, obviando lo obvio, hablan del fin de un camino, del que está