A pesar de que el catalán goza de una excelente salud en Cataluña, ya que nunca hubo tantas personas que estuvieran en condiciones de utilizarla (5,4 millones en la comunidad) y de que son los castellanoparlantes los que realizan la operación de cambiar su lengua materna por el catalán, como lengua de identificación (del 49% al 40%), el nacionalismo lingüístico insiste en que el catalán está en una situación precaria y, por lo tanto, a la vez que exige al Govern aplicar políticas que impidan el uso del español en igualdad de condiciones que el catalán (como ya ocurre en