La mahonesa se inventó en Menorca alrededor del año 1756. Su artífice estaba experimentando con el alioli en el puerto de Mahón cuando dio con esta combinación de aceite y huevo que, desde entonces, acompaña muchas recetas de nuestra gastronomía . En Francia, donde se llama 'mayonesa', también se llevan el mérito de su popularización. Esta emulsión fría ha dado la vuelta al mundo y ha encontrado múltiples versiones: a la japonesa -kewpie-, a la argentina -golf- o la llamada lactonesa, que no lleva huevo. Hoy ponemos el foco en la receta original. Lejos de ser una preparación ya amaestrada