Hace tres años, Sandra recibió el regalo de un boleto con el número 82.890 correspondiente al sorteo del Cupón Extra de Navidad de la ONCE . Una tradición que mantenía su madre con todos sus hijos y que entonces vio recompensada con los 400.000 euros del premio . No obstante, no pudo cobrarlos porque la persona que acudió a pedir el dinero, su marido, estaba inscrito en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), el listado del Ministerio de Consumo que controla la autoexclusión de ciudadanos con ludopatía en juegos de azar presenciales y online. Conforme avanzó