Hoy hace un mes que colgaste los tenis, como diríamos en México. Desde que entregaste el equipo, no te has perdido de mucho. Trump y sus secuaces siguen haciendo de las suyas. La guerra de Gaza, de la cual ya alertabas hace años, sigue su curso. Los matan de hambre a millares y seguimos sin indignarnos lo suficiente. La generación Adrià sigue sin permitir su relevo. En fin, no te escribo aquí para hablar de política, aunque a ti siempre te gustara ese tema. Te gustaba cuestionar ideales entre plato y plato, entre línea y línea. Aunque algunos se molestaran,