El Papa está de nuevo en casa tras permanecer ingresado 38 largos días en el hospital Gemelli de Roma. Junto a la satisfacción del buen pueblo de Dios es imposible que no surjan preguntas sobre la forma en que Francisco ejercerá su ministerio a partir de ahora , empezando por el periodo de convalecencia de dos meses que le han prescrito los médicos. Puede resultar paradójico, en un primer vistazo, que el hombre llamado a ser pastor de la Iglesia universal, al que casi «exigimos» una presencia continua, con viajes, gestos y discursos, se vea recluido y limitado en su