Los castellanos y leoneses otorgaron un 6,68 de media al funcionamiento de la sanidad pública de Castilla y León durante el pasado año, lo que supone la segunda nota más alta del país, sólo por detrás de Asturias (6,72), y bastante superior a la media nacional (6,28). Además, el sistema mejoró su calificación respecto a 2022 y 2023, cuando era de un 6,27 y un 6,4, si bien todavía no ha alcanzado la más elevada, que fue un 7,07 en 2017. Así lo recoge el Barómetro Sanitario global del año 2024, publicado ayer por el Ministerio de Sanidad, informa Ical.