El 20 de enero, durante el discurso en su juramento como presidente de Estados Unidos, Donald Trump sorprendió tanto a los norteamericanos como al resto del mundo al mencionar al Tren de Aragua , un asunto poco conocido hasta ese momento fuera de América Latina. En Europa, y particularmente en España, esta organización delictiva venezolana era prácticamente desconocida, pero Trump la presentó como un ejemplo de los peligros asociados al régimen de Nicolás Maduro y su conexión con redes criminales internacionales. Según lo había denunciado con anterioridad el expresidente colombiano Iván Duque, el Tren de Aragua opera como una extensión