Hace casi dos meses, altos cargos del Congreso y de la Administración Trump ya hablaban abiertamente en Washington de que un ataque como el perpetrado en Venezuela este 3 de enero se podía producir. En concreto, manifestaban que un desenlace para el presidente Nicolás Maduro inspirado en el precedente de Manuel Antonio Noriega , el líder panameño, hace más de tres décadas, era pertinente y necesario. Curiosamente, la operación y captura de ambos líderes se produjo un 3 de enero. En el caso del primero, en 1990, fue trasladado a la prisión de Miami, lo que facilitó la transición en