Una gran cantidad de músicos (23) se encargaban de poner en pie este concepto de clasicismo vienés, licencia que se permite de vez en cuando la Orquesta Barroca de Sevilla , o tal vez su directora residente de este año, por aquello de romper barreras de vez en cuando. Una nutrida formación de instrumentos de viento, dos trompas naturales en lo que concierne a los metales. y flauta, oboes, fagot y hasta timbales anticipaban la naturaleza de parte de las obras que se oirían. La primera impresión era mejor que las anteriores, a pesar de la cantidad de músicos de