Ahora que vuelven a descubrir quién es Banksy, volveremos a responder que nos da igual. Ya sé que, en estos tiempos, tan aficionados al selfi y la ficha policial, parece obligatorio tener claro quién se esconde detrás de cada máscara. Nos cuesta aceptar que alguien pueda construir una obra memorable y, al mismo tiempo, negarse a la romería de las explicaciones deglutidas. Queremos al genio, pero también su 'making of', su doblaje al español estándar y su manual de instrucciones. Porque nos aterra el misterio, que cíclicamente vuelve para recordarnos que no todo está a nuestro alcance. Que la vida