Resulta que los jugadores de Pokémon, que hoy suena a antigualla, cuando cazaban muñecos virtuales en escenarios reales estaban creando gratis un mapa tridimensional del mundo. Y al instalar la aplicación habían dado en la letra pequeña una licencia de uso para que la propietaria utilizara los paisajes a su gusto. Sorpresa: nada es de balde en la red, y si no sabes dónde está el precio es que tú mismo eres el producto. Hay un debate ético y jurídico sobre los derechos de autor en internet, pero la realidad es que todo lo que publicas allí deja de ser