La selección española firmó un auténtico espectáculo ante Georgia . Ilusionó como antaño, corrió, luchó el rebote y abrasó a los visitantes con una lluvia de triples que pareció infinita . Nunca aflojó hasta que sus rivales estuvieron derrumbados, un escenario que fue provocado, en parte, por los excelsos minutos de Cárdenas , base de 23 años. En el segundo cuarto y cuando Georgia ejercía más dominio, su enérgico baloncesto deshizo su defensa, momento en el que el acierto desde la larga distancia se desbocó. Desde ese punto, España estuvo de sobresaliente y, además, lo consiguió de una manera coral,