Joaquín Martins, como se llama ahora Mauricio Anglés tras dejar atrás su nombre y primer apellido manchados por el triple asesinato de las niñas de Alcàsser que cometió su hermano Antonio Anglés junto a Miguel Ricart, se enfrenta a una pena de 27 años de cárcel por presuntos delitos de secuestro, lesiones, amenazas, robo con violencia, daño por incendio y pertenencia a grupo criminal. La Fiscalía solicita provisionalmente una pena de prisión de 27 años para cada uno de los seis hombres, entre los que se encuentra el hermano de uno de los mayores prófugos de la historia de España,