El Banco Central Europeo (BCE) tiene ante sí, por una parte, la ardua tarea de dar a conocer lo que será el nuevo euro digital y, por otra, convencer de que el sistema de pagos será mejor con él. Una parte importante de ese trabajo de 'lobby' para lograr la mayor aceptación posible de esta innovación está en convencer a las empresas de que su operativa de pagos y cobros será más barata. En la actualidad, cuando un comercio recibe un pago con tarjeta, esa transacción no llega íntegra a la empresa sino que por el camino se queda una