Segundos antes de que Muñiz Ruiz señalara el final, con el Getafe amagando una acción de ataque ante un Madrid totalmente desdibujado, un sector del Bernabéu empezó a gritar «Florentino, dimisión» , como ya sucedió ante el Levante a mediados de enero, en aquel partido de bronca histórica que tampoco ha servido para mucho. El equipo sigue siendo lo que era, con Xabi y con Arbeloa. Nada ha cambiado, a excepción de una pequeña mejora de Vinicius. De ahí la respuesta cortante de Álvaro cuando este periódico le preguntó en qué ha evolucionado el equipo con él en el banquillo: