La gran noche del cine español en su 40 cumpleaños resultó igual de larga que todas pero un poquito más: tenían mucho que premiar, celebrar y recordar. Con tanto tiempo, uno llegaba a una conclusión: se entra a la gala de los Goya con una intriga por saber cuál será la mejor película, o el mejor actor, director o actriz, pero a las tres horas de espera y celebraciones y emociones de escenario, lo que era intriga se convierte en algo parecido a la desidia (no pongamos la palabra aburrimiento). También puede ser que la gran noche del cine español,