El reciente asesinato de Charlie Kirk , el primer mártir de MAGA, ha lanzado a la derecha norteamericana a una espiral de represión de la libre expresión sin precedentes. Los antaño defensores de la libre expresión frente a los excesos canceladores del Great Awokening, se han convertido en los peores represores. Trump es un posmoderno de derechas, y no solo por el estilo de arquitectura que prefiere, sino por su desprecio olímpico por los hechos en favor de los sentimientos, y su convicción foucauldiana de que la verdad esta dictada por el poder: su balance de la «operación especial» de