Debido al hechizo de la nueva mística rural, muchas personas optan en refugiarse en los mismos pueblos que antes despreciaban a cambio de huir de la ciudad, de la modernidad, del «lugar hostil» para volver al 'locus amoenus'. Sin embargo, en ambientes cerrados donde todo el mundo se conoce, es difícil no sentirse parte de un juego de matrioskas; aún más si interactuar con sus habitantes es como hablar con los Baker en 'Resident Evil 7: Biohazard'. Israel Merino (Fuensalida, 2000) se centra en el lado más crudo de estos espacios en 'Epifanía' (Temas de Hoy), donde desmonta la mitificación