Más de 5.000 efectivos del operativo contraincendios de Castilla y León, a los que se suman los que han llegado de la Administración central e, incluso, de distintos países de la Unión Europea, siguen luchando contra el fuego. La batalla, que comenzó ya hace doce días, ha dejado por el camino un manto negro que se ha ido extendiendo, sobre todo, por León y Zamora, donde miles de personas han sido evacuadas de sus localidades y algunas, como Palacios de Jamuz o Lusio, han sido arrasadas por las llamas. Pero, sin duda, el mayor drama es el de las tres