La primera exhibición del Cinematógrafo Lumière en España acaeció en Madrid, el 14 de mayo de 1896, a cargo de Alexandre Promio, agente de la firma lyonesa que filmaría aquí actos de la Corte, prácticas militares y escenas taurinas. Entre los pioneros españoles atentos al nuevo invento destacaron Sellier, Jimeno, Gelabet, Chomón, Tramullas o Ricardo y Ramón Baños. Produjeron cintas de ficción con triviales y repetidos argumentos, además de viajes reales, fiestas y eventos varios. Aquel género de «actualidades» fue pronto rentado por entidades norteamericanas, francesas o británicas con periódicas entregas que el público visionaría en teatros o barracas. La