Hay productos versátiles y rápidos de preparar que pueden rescatar cualquier comida. Uno de ellos es el caldo. Un buen fondo de huesos, verdura o carne sirve de base para muchas elaboraciones de nuestra gastronomía. Sopas, arroces, guisos, cremas, salsas, estofados, pastas... las opciones son muchas y su sabor se adapta al contenido de ese caldo que se les añade. Uno puede echar mano de este concentrado de nutrientes que ha guardado en su nevera. Tal vez lo preparó de forma casera hace unos días o incluso lo tenga congelado en su nevera desde hace unas semanas. El caldo casero