Las declaraciones del otro día de la vicepresidenta Montero sobre las universidades privadas, son cuando menos populistas y están cargadas de hipocresía, porque varios ministros del actual Gobierno han obtenido un título en alguna de ellas. Estaremos de acuerdo eso sí, que aquellos que llama el presidente Sánchez de forma despectiva «chiringuitos» deben pasar un control de calidad, porque estamos hablando de estudios superiores. Sin embargo, su estrategia está clara, quieren demonizar a la privada argumentando que emplea recursos públicos y no es exactamente así, porque en la privada las familias deben hacer un esfuerzo extra pagándola de su bolsillo,