Los relojes esqueleto o esqueletizados son aquellos en los que se ha eliminado la esfera, de forma que quedan al descubierto los engranajes, los muelles y otras piezas que conforman su corazón. La 'esqueletización' permite admirar el funcionamiento interno del movimiento, verdaderas obras de ingeniería y arte. En muchos modelos, además, los movimientos se decoran con grabados, lo que añade un valor estético al reloj. Se trata de una complicación cada vez más habitual en la alta relojería cuyo origen se remonta a la Francia del siglo XVIII y que en los últimos años muchas marcas han incorporado a sus