A diferencia de los combustibles de origen fósil, que liberan carbono almacenado en el subsuelo durante millones de años, los combustibles renovables operan en un bucle que no incrementa la concentración total de CO₂ en la atmósfera. Investigadores del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza han presentado junto a la plataforma «Crecemos» (Asociación multisectorial de Combustibles Renovables y Economía Circular en España para una MOvilidad Sostenible) un estudio que confirma que los combustibles renovables presentan emisiones netas cero de dióxido de carbono en su fase de utilización. Esta conclusión valida el principio del