Arrancar el año con una operación militar de Estados Unidos en Venezuela —culminada con la detención y salida forzada de Nicolás Maduro — ha provocado en la Carrera Diplomática y el mundo militar una mezcla de satisfacción inmediata, pero también de alarma a nivel estratégico a medio y largo plazo. Fuentes consultadas por ABC coinciden en dos ideas: la operación ha sido eficaz, limpia y exitosa desde el punto de vista táctico, pero supone un golpe definitivo al ya muy erosionado sistema internacional basado en reglas. En otras palabras: aplauden el resultado, pero temen el mundo que está por llegar.