En 'First Dates' las primeras impresiones suelen ser determinantes, aunque algunos solteros se muestran más inescrutables que otros sobre lo que opinan de su cita. A Julio (45) le bastaron cinco palabras acompañadas de aspavientos para sentenciar la velada antes de comenzarla. El mayorista de Valencia se decidió a participar en el 'dating show' después de dos años solo. Asegura tener «un imán para las locas» y tras sufrir varias infidelidades, se ha vuelto una persona desconfiada con el sexo opuesto. Ahora se ha abierto de nuevo al amor. «Chicas, he resucitado», comentaba entre risas ante el equipo del programa,