Hay paisajes que no solo se contemplan, se viven. Lugares donde el viento entre los árboles cuenta historias antiguas, donde el sonido del agua o el vuelo de un ave forman parte de una memoria colectiva que muchas veces pasa desapercibida. España alberga una riqueza natural extraordinaria, repartida en parques nacionales y naturales, áreas de la Red Natura 2000, humedales, montañas y espacios marinos que forman una red de territorios protegidos única en Europa. Atesoran cultura y tradición, ofrecen oportunidades de empleo, ayudan a fijar población rural, proporcionan bienestar y salud, y son esenciales para la conservación de nuestros recursos