En su primer largometraje de ficción, Oriol Cardús , guionista y director, ha decidido meter su historia en un tarro dadaísta y tan lleno de disparates como de realidades; una historia que, como la lógica no puede sostenerla, se apoya en la sátira y en un humor absurdo y empalado por ensueños y alucinaciones. El argumento se construye alrededor de un personaje, Saúl, director de cine sin reclamo ni obra, abandonado por su pareja en una primera escena cruelmente graciosa y que, deprimido y delirante, se sueña en un mundo zen y en la compañía de un ridículo oso panda