La tragedia provocada por el incendio declarado en Los Gallardos, que ha golpeado con especial dureza el término municipal de Bédar en la provincia de Almería, ha vuelto a poner el foco sobre una realidad que desde hace años acompaña a Sierra Cabrera. Durante décadas han proliferado viviendas dispersas en suelo rústico junto a terrenos forestales, muchas de estas casas construidas por ciudadanos británicos. Las llamas avanzaron con extraordinaria rapidez por un territorio especialmente complejo, formado por montes cubiertos de esparto y matorral , cortijos aislados y caminos de difícil acceso, algunos abiertos por los propios propietarios. En parajes como