Hace pocos meses que ha terminado la II Guerra Mundial. La Svenska Aeroplan Aktiebolaget (Compañía Sueca de Aviones), tras el conflicto bélico, busca nuevos horizontes de negocio aprovechando sus conocimientos en ingeniería. La respuesta es el automóvil. Disponen de un presupuesto de 200.000 coronas suecas. El ingeniero que se ocupa del proyecto se llama Gunnard Ljungtröm. Cuenta con un equipo de veinte personas, todas ellas ingenieros aeronáuticos. Como sus conocimientos sobre el automóvil eran escasos, se ponen manos a la obra para crear una base de datos sobre ingeniería automotriz. El equipo recopila documentación en secreto y luego visita una