Dani Olmo y Unai Simón tienen una rutina innegociable. Antes de cada duelo del Mundial echan una partida de ajedrez. Es más que una forma de desconectar. También es una manera de preparar los encuentros. «Jugamos siempre antes de cada partido. A veces uno gana y otro pierde y nos picamos un poco, pero también hablamos de detalles tácticos del partido, de cómo salir de la presión si el rival juega con un bloque más alto, de cosas que pueden suceder dentro del campo», desveló el atacante de 28 años desde la concentración de España en Los Ángeles. El centrocampista