Después del éxito cosechado por la corrida de La Quinta en la pasada feria de Fallas, no despertó la atención del público de Castellón en las taquillas – ellos se lo perdieron-, porque tanto los toros santacolomeños como la actuación pletórica de Ferrera hicieron que el espectáculo rayara a un gran nivel. Toda la corrida protagonizó unos grandes tercios de varas, tomando todos dos puyazos viniendo sede lejos al caballo y empujando con codicia la mayoría de ellos, especialmente ese cuarto que se ganó la vida en el ruedo. Luego en la muleta todos tuvieron nobleza aunque con matices, ninguno