La expectación en torno a la conferencia que Francisco Arquillo iba a ofrecer este viernes en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría se ha convertido en un nuevo capítulo del conflicto abierto entre el profesor y la hermandad de la Macarena. La suspensión de la ponencia debido al burofax enviado por los abogados de la corporación ha puesto de manifiesto el tira y afloja que, a días del regreso de la Virgen, siguen manteniendo la hermandad y el que durante décadas fue su conservador de cabecera. El título de la ponencia era claro y certero: