Israel celebra elecciones generales en octubre , una cita con las urnas a la que el país llega exhausto después de tres años de guerra en Gaza y varios meses de conflicto bélico con el Líbano y con Irán. La posibilidad de poner fin al 'eterno' mandato de Benjamin Netanyahu -que lleva treinta años al frente de Israel, con interrupciones- constituye sin duda el mayor aliciente de esta cita. Otro será el comportamiento de la minoría árabe con derecho a voto. Hay un dato poco conocido quizá fuera de Israel: el 21% de su electorado es árabe (más del 80%