La escena ocurrió el sábado por la noche en el Trump National Doral, el complejo hotelero y de golf del presidente en Miami, pocas horas después de que concluyera la cumbre convocada por la Casa Blanca para reunir a varios líderes latinoamericanos en torno a seguridad regional, migración y narcotráfico. Trump había regresado esa misma noche de un viaje relámpago a la base aérea de Dover, donde participó en un acto oficial. Ya en Miami, mantuvo una cena privada con la alcaldesa de Doral, Christi Fraga, miembros de su equipo político y el secretario de Estado, Marco Rubio. La reunión