Las más de 400 familias afectadas por la «guerra política» que surgió en torno a los terrenos que compraron a Metro en 2014, no van a abandonar la batalla vecinal. Llevan doce largos años tratando de resolver el conflicto en el que se vieron envueltos durante la etapa de Manuela Carmena, por lo que el último batacazo judicial no les provoca otro ánimo que el continuar adelante. «No desistiremos, si hace falta acamparemos», sostiene uno de primeros propietarios de las cocheras de Cuatro Caminos después de que el Tribunal Supremo rechazara su recurso de casación contra la sentencia que anula