Se puede manifestar la disconformidad de muchas maneras, pero nunca con la ausencia cuando se es un representante público y esa es la que ha elegido la vicepresidenta primera del gobierno y candidata a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, que ha optado por mantener un perfil bajo durante el acto institucional del 28F en el Parlamento andaluz y contraprogramar la gala de entrega de las medallas y títulos de hijos predilectos con un acto de partido en Moguer. Tanto es así, que dejó el protagonismo a la expresidenta Susana Díaz, que fue primero a saludar a Juanma Moreno