El precio que pagan los conductores por la gasolina y el diésel va a anclarse en niveles superiores a los que se encontraban antes de que comenzase hace tres meses el conflicto de Irán. Se quedarán al menos un escalón por encima del que pisaban en aquel momento a pesar del inminente acuerdo de paz que van a firmar este viernes Washington y Teherán . Es la gran consecuencia económica de la intervención bélica, la factura de la guerra, para las economías domésticas: parte del terreno que han ascendido ya no tiene vuelta atrás, por muy bien que evolucione la