El conquistador mongol Genghis Khan utilizaba una cruel, pero por lo visto efectiva, táctica en su labor de expansión: la llamaron «sometimiento o aniquilación». Las ciudades que se oponían a sus avances eran destruidas y sus habitantes aniquilados sin piedad. En cambio, si se rendían, eran sometidas pacíficamente. A pesar de que Genghis Khan es uno de los mayores criminales de guerra de la historia, se entiende que muchas ciudades trataran de preservar su libertad pese a las amenazas. Los que han sido masacrados, académicamente, han sido los estudiantes de una serie de colegios concertados que cursaban el modelo A