«Ya no sé si sabemos qué es el dolor» me comenta Paola Romero, profesora de filosofía. Desde esa incertidumbre escribo. ¿Qué sentir? ¿Qué pensar? Entonces el día se alarga, no es fácil estar lejos estando tan cerca. Pensamiento que se disipa al comprender que el drama absoluto es el de la familia que desapareció de la tierra en segundos , el de la amiga que recoge cascotes en su cocina, el de los conocidos que caminan entre cadáveres, el del compañero de universidad que busca un hermano. Sería tiempo de hundirse en la tristeza, de llorar por lo que palpita