El reciente acuerdo sobre la 'financiación singular' de Cataluña no ha logrado devolver la memoria a la clase política sobre los otros conciertos fiscales, que ahí siguen, pese a que la igualdad y la justicia son valores superiores de nuestro ordenamiento. Se trata de un tema tabú cuya opacidad impregna hasta el mismo cálculo del cupo, que no se trata en sede parlamentaria, sino en reuniones secretas. Es patente que no contribuyen a la solidaridad con los demás. Los conciertos no tienen nada que ver con los antiguos fueros: nacieron en el siglo XIX dentro del régimen liberal, derrotado el