La vida en la ciudad no tiene nada que ver con la vida en el pueblo . No hay una opción mejor que otra, simplemente es una cuestión de preferencias personales o necesidades. Hay quienes prefieren las grandes urbes porque hay más oportunidades laborales , se pueden hacer más actividades y, en definitiva, existe la posibilidad de conocer a gente que encaje mejor con tus gustos y tu forma de ser. En cambio, otros ciudadanos apuestan por residir en pequeñas localidades para alejarse del ruido, estar tranquilos y disfrutar todos los días de la naturaleza. Este último caso es el