En 1431, un noble mercader y navegante veneciano llamado Pietro Querini, partió desde Creta hacia Flandes con un cargamento de vino y especias. Una violenta tormenta le dejó a la deriva hasta que llegó junto a parte de la tripulación, casi tres meses después, a las islas Lofoten, cerca de la isla de Rost, en el norte de Noruega. Los lugareños acogieron a nuestro noble y sus acompañantes. Allí descubrió el 'stoccafisso', una especie de merluza capturada en aguas frías que se dejaba secar al viento durante meses hasta quedar completamente duro. Fascinado por aquel proceso y su excelente conservación,