El presidente de la Xunta se suma al coro de voces que, dentro del PP, levanta la voz ante las consecuencias que puede tener en el censo electoral la concesión de la nacionalización a 2,5 millones de nietos de emigrantes españoles en virtud de la Ley de Memoria Democrática. Alfonso Rueda no ha ocultado este martes su «lógica preocupación» ante este inflado del censo, denunciado el lunes abiertamente por Alberto Núñez Feijóo, algo «que no está haciendo ningún país europeo, por lo menos con esta intensidad, con esta velocidad y sin ningún tipo de información». Preguntado en los pasillos del