Ni el gas del metro pudo con Julio Norte, que salió este martes por la Puerta Grande de Las Ventas. Y lo hizo como es él: sonriendo sin parar, abrazándose a todo el mundo y repitiendo incrédulo que está viviendo un sueño. Madrid acababa de entregarse a un novillero que llegaba lanzado, pero que todavía tenía pendiente medirse con la plaza que de verdad cambia las cosas. Y también la cambió. El salmantino se presentaba en Madrid. Se presentaba y posiblemente se despedía, ya que tiene la mira puesta en su próxima alternativa, anunciada el 13 de agosto en Dax.